Tratamiento Cáncer de páncreas
Cómo funciona el tratamiento
El cáncer de páncreas presenta diferentes mecanismos que favorecen su crecimiento y dificultan la respuesta al tratamiento. Entre ellos se encuentran determinadas alteraciones moleculares, la capacidad de las células tumorales para activar vías alternativas de supervivencia y las características del tejido que rodea al tumor.
Nuestro enfoque busca actuar sobre varios de estos mecanismos de forma coordinada. Para ello combina el bloqueo trinodal, dirigido a diferentes vías relacionadas con el crecimiento y la resistencia de las células tumorales, con el Escudo Bereshit, orientado a modificar las condiciones del entorno que rodea al tumor.
Todo el programa se realiza bajo evaluación y seguimiento médico individualizado.
El bloqueo trinodal: actuar sobre tres mecanismos
Una de las dificultades del cáncer de páncreas es su capacidad de adaptación. Cuando se bloquea una única vía relacionada con su crecimiento, las células tumorales pueden activar mecanismos alternativos.
El bloqueo trinodal busca actuar simultáneamente sobre tres puntos:
- RAS (KRAS). Actúa sobre una de las principales vías moleculares implicadas en el crecimiento y supervivencia de las células tumorales.
- ErbB (EGFR). Busca dificultar mecanismos de señalización que el tumor puede utilizar para compensar el bloqueo de RAS.
- STAT3 — Supervivencia y resistencia. Actúa sobre una proteína relacionada con procesos de supervivencia celular, inflamación y resistencia.
¿Por qué actuar sobre tres nodos?
El cáncer de páncreas tiene una importante capacidad de adaptación. Cuando se bloquea una vía de crecimiento, las células tumorales pueden activar otras señales que les permiten continuar desarrollándose.
Por este motivo, el planteamiento trinodal busca actuar simultáneamente sobre diferentes mecanismos relacionados con el crecimiento, la adaptación y la resistencia.
RAS: bloquear una señal central
RAS funciona como un interruptor molecular que transmite señales relacionadas con el crecimiento y la supervivencia celular.
En una célula sana, este mecanismo puede activarse y desactivarse. En muchos cánceres de páncreas, las alteraciones de KRAS pueden mantener esta señal activada.
El primer nodo utiliza un inhibidor dirigido a RAS en su estado activo con el objetivo de interferir en esta señalización.
ErbB: dificultar una vía de escape
Cuando disminuye la señal de RAS, las células tumorales pueden intentar compensarlo aumentando otras señales procedentes de receptores situados en su superficie.
El segundo nodo se dirige a receptores de la familia ErbB —EGFR/HER1, HER2 y HER4— con el objetivo de dificultar este mecanismo alternativo de señalización.
STAT3: actuar sobre supervivencia y resistencia
STAT3 es una proteína implicada en diferentes procesos relacionados con la supervivencia celular, la inflamación y la resistencia.
El tercer nodo utiliza un degradador molecular dirigido. A diferencia de un inhibidor convencional, el objetivo es favorecer la degradación de STAT3 dentro de la célula.
La combinación de los tres nodos busca, por tanto, actuar simultáneamente sobre diferentes mecanismos que las células tumorales pueden utilizar para crecer, adaptarse y sobrevivir.
Escudo Bereshit: preparar el entorno del tumor
Además de lo que sucede dentro de las células tumorales, existe otro factor especialmente relevante en el cáncer de páncreas: el entorno que rodea al tumor.
Este tipo de cáncer suele desarrollar un tejido fibroso denso —conocido como estroma desmoplásico— que puede comprimir los vasos sanguíneos, dificultar la circulación y favorecer condiciones de baja oxigenación.
Estas características pueden dificultar la llegada de los tratamientos y el acceso de las células del sistema inmunitario.
Los 4 pasos del escudo Bereshit
El Escudo Bereshit está formado por cuatro procedimientos aplicados de forma secuencial cuyo objetivo es actuar sobre las condiciones de este entorno.
Paso 1 — Ablandar y abrir
El primer paso busca actuar sobre la densidad del tejido que rodea al tumor y favorecer el flujo sanguíneo en una zona donde los vasos pueden estar comprimidos.
También busca generar señales de estrés en las células tumorales que puedan contribuir a aumentar su reconocimiento por parte del sistema inmunitario.
Paso 2 — Activar la sangre
El segundo paso actúa sobre la sangre del paciente. Su objetivo es favorecer la liberación del oxígeno transportado por los glóbulos rojos en los tejidos y generar un estímulo oxidativo breve y controlado.
Paso 3 — Oxigenar
El tercer paso busca aumentar la cantidad de oxígeno disponible en el plasma para favorecer su llegada a tejidos donde la circulación puede estar comprometida. El objetivo es actuar sobre las condiciones de hipoxia —baja disponibilidad de oxígeno— asociadas al entorno tumoral.
Paso 4 — El estímulo selectivo
El cuarto paso administra una sustancia a dosis farmacológicas con el objetivo descrito en el programa de generar estrés oxidativo dentro del tejido.
Este paso se realiza después de los anteriores porque la preparación y oxigenación previa del terreno forman parte del planteamiento de la secuencia.
¿Se aplican siempre los cuatro pasos?
No. Cada procedimiento requiere una evaluación previa y estudios de seguridad específicos. Existen pacientes en los que alguno de ellos puede no estar indicado.
La secuencia, los intervalos y la intensidad se determinan individualmente.
Un tratamiento adaptado a cada paciente
No se aplica un esquema idéntico a todas las personas.
Antes de comenzar se revisan la historia clínica, anatomía patológica, pruebas de imagen y analíticas, y se realizan los estudios de seguridad necesarios.
Durante el tratamiento se controla la evolución mediante marcadores tumorales, pruebas de imagen y seguimiento clínico.
Estos datos permiten valorar la respuesta, la tolerancia y la necesidad de realizar ajustes.
El seguimiento incluye además la vigilancia de posibles efectos secundarios y especial atención al estado nutricional y general del paciente.
Evidencia científica
El bloqueo trinodal se fundamenta en el conocimiento de diferentes mecanismos moleculares relacionados con el crecimiento, la supervivencia y la capacidad de adaptación de las células tumorales.
Entre las referencias científicas recogidas en la documentación se encuentra la investigación del grupo del Dr. Mariano Barbacid, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), sobre estrategias dirigidas a diferentes mecanismos relacionados con el cáncer de páncreas.
A esta evidencia científica se suma nuestra experiencia clínica, en la que realizamos seguimiento mediante marcadores tumorales, pruebas de imagen y evolución clínica.
Es importante diferenciar ambos niveles: la investigación científica publicada y los resultados observados en pacientes individuales dentro de nuestro programa.
Resultados observados
Los pacientes del programa son seguidos mediante marcadores tumorales, estudios de imagen y evolución clínica. Los casos disponibles hasta el momento muestran diferentes evoluciones durante el tratamiento.
Paciente A, México
Paciente de 63 años diagnosticado de adenocarcinoma ductal de páncreas estadio IV metastásico con cinco metástasis en hígado, nódulos linfáticos cervicales, retroperitoneales, retrocrurales y carcinomatosis peritoneal con CA 19.9 533 u/mL antes de iniciar el tratamiento, CA 15.3 55.6 U/mL y CA 125 643 U/ml y CEA 3.1.
ECOG: 1 y parámetros hepáticos y bioquímicos dentro de la normalidad. Luego de seis semanas de tratamiento los marcadores marcadores tumorales habían disminuido: CA 125 36,4 %, CA15.3 54,0 % y CA 19.9 74,4 %
El paciente presenta en el PET-TAC realizado el 23 de septiembre una regresión tumoral del 90,9% con desaparición completa de captación del contraste en todas las lesiones hepáticas, adenopatías cervicales, retroperitoneales y retrocrurales compatible con respuesta casi completa (ver imágenes adjuntas).
Paciente B, Inglaterra
Paciente con enfermedad extendida al hígado, peritoneo y pleura. Durante el seguimiento, su CA 19-9 descendió de aproximadamente 70 a 42–44 U/mL. También se registraron cambios en CA 15-3, CEA y en el índice neutrófilo/linfocito.
Paciente C, Líbano
Varón de 79 años con adenocarcinoma ductal de páncreas avanzado y múltiples metástasis hepáticas. Durante las primeras semanas se registraron descensos en distintos marcadores tumorales. El documento recoge también una reducción progresiva de la necesidad de analgésicos hasta su retirada por ausencia de dolor.
Paciente D, Líbano
Paciente de 73 años del Líbano afecta de cáncer de páncreas en estadio IV con metástasis peritoneales , sin operar y antes de iniciar tratamiento presentaba un promedio de 15 diarreas diarias como secuela de la radioterapia administrada previamente. Presenta intensa ascitis y edemas en pies. Luego de dos tres semanas de iniciado el tratamiento la paciente dejo de tener dolor , la ascitis y el edema disminuyeron mas del 50% y sus diarreas bajaron a ¾ diarias máximo con fuerte aumento del apetito y energía.
Paciente E, Inglaterra
Paciente de 77 años de Inglaterra con cáncer de páncreas en estadio IV, ya no recibe ningún tipo de tratamiento oncológico oficial: quimioterapia, radioterapia, etc. Despues de un mes de tratamiento presenta normalización absoluta de sus marcadores tumorales y mejoría clinico con aumento de apetito, energía y bienestar.
¿Qué significan estos resultados?
Estos datos deben interpretarse con prudencia. Son observaciones clínicas de pacientes individuales, dentro de un programa todavía joven y con un número reducido de casos.
No constituyen por sí mismos un ensayo clínico y no permiten asegurar que otros pacientes vayan a experimentar la misma evolución.
Los marcadores tumorales son herramientas de seguimiento, pero deben interpretarse junto con las pruebas de imagen y la evolución clínica.
Ensayos clínicos
El desarrollo de nuevas estrategias frente al cáncer de páncreas pasa por diferentes etapas, desde la investigación experimental hasta su evaluación clínica en pacientes.
Uno de los principales campos descritos en nuestra documentación es el desarrollo de nuevos medicamentos dirigidos contra RAS, una proteína estrechamente relacionada con el crecimiento tumoral en esta enfermedad.
Según la documentación aportada, la clase farmacológica utilizada en el primer nodo cuenta con investigación clínica en cáncer de páncreas avanzado, incluyendo un ensayo clínico de fase 3.
La investigación sobre el bloqueo simultáneo de diferentes mecanismos constituye, por su parte, una de las bases científicas del enfoque trinodal.
¿El programa completo ha sido evaluado en un ensayo clínico?
Los resultados de los pacientes tratados dentro de nuestro programa no constituyen un ensayo clínico.
Es importante diferenciar entre la evidencia disponible sobre determinados medicamentos o mecanismos y la validación clínica del programa completo.
Los resultados que presentamos corresponden a observaciones clínicas individuales y no permiten garantizar la respuesta de otros pacientes.
Investigación que sustenta el enfoque
El documento señala como parte del fundamento científico del bloqueo trinodal el trabajo del grupo del Dr. Mariano Barbacid, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
La referencia recogida es una publicación en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), 2026.
La documentación indica también que la clase farmacológica correspondiente al primer nodo cuenta con investigación clínica en pacientes con cáncer de páncreas avanzado.
Diferentes niveles de evidencia
Para interpretar correctamente esta información es importante distinguir:
- Investigación experimental: estudia mecanismos y estrategias en modelos de laboratorio.
- Ensayos clínicos: evalúan medicamentos o estrategias en seres humanos siguiendo protocolos de investigación.
- Experiencia clínica del programa: corresponde al seguimiento individual de los pacientes tratados y no equivale a un ensayo clínico.
La información científica de esta sección se actualizará a medida que exista nueva evidencia disponible.
Preguntas frecuentes
Cada caso debe evaluarse individualmente. No es necesario haber agotado todas las opciones terapéuticas para solicitar una valoración.
No. El programa no pretende sustituir al oncólogo ni al tratamiento oncológico convencional.
Trabajamos junto al equipo médico del paciente.
El bloqueo trinodal combina tres medicamentos. Según el programa descrito, dos se administran por vía oral y uno por vía intravenosa en clínica.
Las dosis se ajustan individualmente según la tolerancia y evolución.
No. Cada procedimiento requiere valoración previa y existen pacientes en los que alguno puede no estar indicado.
Mediante marcadores tumorales, pruebas de imagen y evolución clínica.
Sí. Como cualquier tratamiento oncológico, puede producir efectos secundarios. Por ello se realiza vigilancia médica y se ajustan las dosis cuando es necesario.
No. No se prometen curaciones ni resultados determinados. La respuesta puede variar entre pacientes.
El programa cuenta con atención informativa en Nueva York (EEUU), Valencia (España) y Estado de México (México). El tratamiento se realiza en instalaciones sanitarias de México o en el país de origen del paciente.
El primer paso consiste en contactar con el equipo. Antes de emitir una valoración se revisa la historia médica completa, incluyendo informes, patología, pruebas de imagen y analíticas.